"La sexualidad humana es muchísimo más amplia que lo genital y procreativo". Rafael Dominguez ss.cc.


Lo siguiente son algunas reflexiones que me surgen a partir de lo que ha estado ocurriendo en nuestro país, con motivo de la llamada “píldora del día después”.

No quiero en estas pocas líneas hablar sólo sobre ella, sino que expresar algunos elementos importantes de tener en claro y dejando otros de lado, no porque no sean importantes, sino que por motivos de espacio y no puede en una columna de opinión, agotarse el tema.

Frente a las críticas que recibe la Iglesia Católica con respecto a estos temas y otros, en buena parte se debe a no conocer la postura de la Iglesia con profundidad y, un quedarse sólo en los “no de la Iglesia”, sin ver toda la hermosa propuesta que ella tiene desde la Buena Noticia de Jesús, desde donde se logran entender las posturas en contra frente a aquellas cosas que van negando lo que Jesús quiere como plenitud para nuestra vida.


Por lo mismo, creo que como Iglesia debemos preocuparnos de mostrar desde Jesús los caminos más plenos, para desde ahí, entender lo demás.
Si se parte desde “los no”, no se logra entender de verdad, la alegría del Evangelio.
La visión científica del aborto, es distinta a la visión ética. La visión científica lo define como “interrupción del embarazo”, considerando como embarazo, lo que va desde el momento de la anidación hasta lo justo previo al nacer.


La visión desde la ética cristiana, concibe como aborto, la interrupción de la vida humana desde antes de nacer, siendo el comienzo de esta el momento de la concepción.

Muchos fármacos anticonceptivos, dicen no ser abortivos desde la visión médica, pero todos tienen la posibilidad de serlo desde la visión ética cristiana, ya que pueden llegar a impedir que el óvulo que ha sido fecundado, sea anidado, produciendo un aborto (mal llamado “micro aborto”).
Importante es tener claro que todos los anticonceptivos químicos - entre los que está la píldora del día después - y los dispositivos intrauterinos, son abortivos. Si se llegara a tener la duda frente a alguno, en la moral cristiana existe una enseñanza frente al caso de duda, que es la abstención.


El tema de la “píldora del día después”, es una realidad que muestra que no se quiere abordar con verdadera seriedad el tema de la educación afectiva y
sexual
La sexualidad humana es muchísimo más amplia que lo genital y procreativo. Me gusta mucho una definición de sexualidad, que comparto plenamente y dice así: “La sexualidad afecta a la totalidad de la persona. La persona es una totalidad en unidad, en cuanto es un ser sin rotura. La sexualidad engloba en profunda unidad todas las instancias de la persona, desde la somática, psíquica, afectiva, social, cultural, axiológica y sanitaria: la sexualidad no es, pues, relativa solamente al cuerpo, sino que es riqueza de toda la persona” (COSME PUERTO,o.p., sexólogo. Definición sacada de una Revista “Vida Nueva”, de España).