Solidaridad con el pueblo mapuche.

a opción del cristiano es opción por los injusticiados, hoy nuestros hermanos del pueblo Mapuche.
La exclusión, el racismo y el descrédito al mapuche doliente una realidad que habita entre nosotros.
Toda promoción y desarrollo del pueblo mapuche ha de reafirmar su identidad, manifestada en su cultura. En sentido contrario, han de ser contraindicados toda promoción, desarrollo y progreso que vayan en deterioro de su identidad como pueblo.
Y acaso es qué el pueblo mapuche no tiene el derechos ni necesidades de salvaguardar, sembrar y perfeccionar su cultura, viviendo sus valores y reparando sus desvalores. Ellos, fieles herederos nos transmitirán su cultura, pero rehaciendo la historia.
Nuestra sociedad y el Estado tiene el deber de respetar, con hechos y palabras, la cultura del pueblo mapuche.
El pueblo mapuche tiene el derecho y el deber de ser representante de su propia promoción humana y desarrollo. El se esforzará por pasar de condiciones menos humanas a condiciones más humanas. Pero no hay que abandonarlos. Si la CECH solidariza y empatiza con el pueblo mapuche, especialmente, con Patricia Troncoso, posición que nos alcanza, comunitariamente pensemos en los demás, con los ojos fijos en Jesús preocupémonos por nuestros hermanos y hermanas mapuche.
Hay que suscitar el compromiso de nuestra Iglesia (laicos, religiosos diocesanos, obispos, es decir el de todo cristiano) para la reparación de la dignidad de la persona humana y de los derechos del pueblo mapuche.
Entonces, voluntariamente aprendamos a escuchar sin prejuicios sus contenidos, definir sus logros, dificultades y deficiencias, para entender y ampliar nuestro conocimiento liberado de prejuicios y juicios erróneos,
Para realizar esto es necesario que haya conocimiento de esta cultura.
Todo lo que Dios a manos llenas sembró en las culturas indígenas, motivo de orgullo que proviene del Padre, aurora del Espíritu, vida de salvación, ellos también son tesoro de Cristo para la Iglesia.
No dejemos de lado a este Cristo sufriente, que algo no está diciendo, meditemos a luz del Evangelio el mensaje que trae una buena nueva si hay decisión de la voluntad para arreglar pacíficamente esta grave situación.