Nuestros adolescentes muchas veces piden a gritos les mostremos el camino, sólo que muchas veces este mensaje parece contradictorio.
Pauli, una buena amiga, sicóloga de nuestro colegio( donde asisten nuestros hijos/as) ; siempre nos anima a enfrentar la vida, desde nuestras familias uniparentales, recuerdo alguna vez nos hizo ver que no existe la madre o el padre perfecto y que no hay receta alguna que nos la diga con exactitud. Sin embargo, aclaró que habiendo un cúmulo de documentaciones existentes en la actualidad que están relacionadas con la crianza y el justo equilibrio, nos indican la necesidad de estar atentas, presentes, madres participativas de la vida de los hijos e hijas; que sin duda no es lo mismo “estar en” que “estar con”, así por ejemplo, se puede decir que no es lo mismo estar en casa que estar con los hijos en casa… Es la forma de vivenciar el nido vacío del chiquillo con nosotros/as al lado sin interactuarse. Y que dar para recibir no es cuestión de cantidad, no es cuestión de responder cuantas horas de estar con los hijos, cuantos permisos otorgar o cuantas oportunidades promover…más bien, cuan...