La vida se escribe desde la sala 77 de un público hospital.
Diario de mujer Dialogar del dolor es hablar de “ser humano”. Las raíces del dolor de todo tipo son las que me ahondan en lo más íntimo, siento una profunda llamada de atención, para situarme en qué contexto vivo, me veo y me miro en ellas y en sus enfermedades, hay un pedazo de mi en ellas, sin notar estas que les quiero dejar lo mejor que puedo dar aunque al reconocerlas se que no basta pues en sus gestos piden más amor... Estoy tratando de escribir lo vivenciado, sin embargo es un sin fin de hechos inexplicables que se me dan el público hospital, al cual estoy habituándome a llegar. ¿Qué cosas me suceden? Descubro que el dolor es muerte y vida, desesperanza y esperanza, esclavitud y liberación, realidad insondable; noche y día; oscuridad y luz, agotamiento y fuerza, quietud y rabia, fragilidad ante la vida, pequeñez humana. Una estancia que se nos atiborra de profundas interrogantes y que sellan la raíz del ser por encontrar respuestas que indiquen cuándo se irán casa. L...